jueves, 21 de enero de 2010

En defensa del Papa Pío XII. Publicado en La Razón, de Lima-Perú, el 21 de enero de 2010

El Látigo del Rufus

El Papa Pío XII, odiado por el nazismo y comunismo, en camino a su beatificación


De manera secreta y silenciosa salvó a más de 800 mil judíos de los campos de exterminio nazi

Ricardo Sánchez- Serra (*)

Los católicos vemos con tristeza la batahola que ha causado la autorización del Papa Benedicto XVI de la promulgación del decreto de la Congregación de las Causas de los Santos, quien reconoce las “virtudes heroicas del venerable Siervo de Dios” Eugenio Pacelli, Papa Pío XII, paso clave para su beatificación.

Dicho decreto fue divulgado con otros 20, en el que se incluye al Papa Juan Pablo II, al mártir polaco Jerzy Popieluszko –asesinado por la policía secreta comunista–, los Siervos de Dios José Tous y Soler, Leopoldo de Alpandeire Sánchez Márquez y del beato Giacomo Illirico da Bitetto, de la Orden de los Frailes Menores Capuchinos; asimismo, de los Siervos de Dios Louis Brisson, sacerdote y fundador de los Oblatos y Oblatas de San Francisco de Sales y Giuseppe Quadrio, salesiano, entre otros.
Lo que sucede con el Papa Pacelli (1939-1958) es muy injusto. En vida fue considerado un gran Papa. Salvó más de 800 mil judíos de los campos de exterminio nazis y luchó contra el comunismo en Europa Oriental, además de autorizar en 1949 a la Congregación para la Doctrina de la Fe a excomulgar a cualquier católico que militara o apoyara al Partido Comunista. En esto último se encuentra la clave de la campaña de desinformación del comunismo para desprestigiar al Pontífice y hacerlo aparecer como un colaborador del nazismo.

Dicha campaña difamatoria fue ordenada a la policía secreta soviética KGB por el propio jerarca ruso Nikita Krushev. Así lo reveló el general Ion Mihail Pacepa, del servicio secreto rumano, cuyo personal se introdujo al archivo vaticano para luego de fotografiar documentos y falsificar información para desacreditarlo. El comunismo internacional y cierta prensa liberal cristalizaron el lema del ministro de Propaganda de Hitler, Joseph Goebbels: “miente, miente, que algo queda”.

Es así que, posteriormente en Alemania, se estrena en 1963 la obra teatral “El Vicario”, del desconocido dramaturgo Rolf Hochhuth, que critica a la Iglesia Católica y a Pacelli por su papel durante el nazismo. El gobierno alemán no estuvo de acuerdo con el contenido de la obra y expresó “el Gobierno Federal se lamenta de que se hayan levantado acusaciones contra el Papa Pío XII. El difunto Pontífice había levantado en diversas ocasiones la voz contra las persecuciones raciales del Tercer Reich y liberado cuantos más judíos posibles de las manos de sus perseguidores. El Gobierno Federal está y permanece grato a Pío XII por haber estado entre los primeros, inmediatamente después de la caída del régimen nazi, en trabajar por una reconciliación interna en Alemania y entre Alemania y las demás naciones. Esto hace mucho más incomprensible y deplorable una denigración de su memoria precisamente por parte alemana”.

Luego aparece un libro supuestamente histórico, que en realidad es de ciencia ficción como “El Papa de Hitler” de John Cornwell, quien como Dan Brown, pretenden desprestigiar al catolicismo.

Un Papa querido
En vida Pacelli fue un Papa sumamente popular y admirado. Durante la persecución, él ordenó al clero ayudar a los judíos. Uno de los casos más emblemáticos fue el del nuncio Angelo Roncalli (después Papa Juan XXIII), quien otorgó salvoconductos vaticanos para salvar a cientos de judíos en Turquía.

En los archivos vaticanos aparecen también el agradecimiento a su accionar de Giuseppe Nathan, comisario de la Unión de Comunidades Judías Italianas, de Leon Kubowitzki, secretario general del Congreso Judío Internacional y de Israele Zolli, ex rabino jefe de la comunidad judía romana, convertido luego al catolicismo tomando el nombre de Eugenio, en reconocimiento al Papa.

Al morir Pío XII, la primera ministra de Israel Golda Meir dijo “compartimos el dolor de la humanidad… Cuando el terrible martirio se abatió sobre nuestro pueblo, la voz del Papa se elevó en favor de sus víctimas. La vida de nuestro tiempo se enriqueció con una voz que habló claramente sobre las grandes verdades morales por encima del tumulto del conflicto diario. Lloramos la muerte de un gran servidor de la paz”... Asimismo, el rabino de Nueva York, David Dalin, propuso que el Papa Pío XII sea proclamado “Justo entre las Naciones”, que es el máximo reconocimiento del Estado de Israel a las personas no judías que se han destacado por ayudar a los judíos de la persecución nazi.

Igualmente, el cazador de nazis Serge Klarsfeld expresó que “Pío XII fue fundamental no sólo en la lucha contra Hitler, sino también en la lucha contra el comunismo en Europa Oriental. Tuvo una acción discreta y eficaz para ayudar a los judíos”.

Se ha comprobado, de otro lado, que Hitler quería secuestrar y asesinar a Pío XII. En su libro “Espías en el Vaticano. Los papas en la mira de los servicios secretos”, los teólogos Werner Kaltefleiter y Hans Peter incluyen declaraciones de generales alemanes enjuiciados en Nuremberg. Pacelli lo sabía y ordenó a la jerarquía romana que si eso sucediera viajara al exilio a elegir un nuevo Pontífice. Si fuera el “Papa de Hitler”, ¿por qué entonces querría matarlo? Además el rabino Dalin recuerda que Pacelli escribió en 1935 una carta abierta al obispo de Colonia señalando a los nazis como “falsos profetas con la soberbia de Lucifer”.

Por su parte, Su Santidad Benedicto XVI dijo que Pío XII prefirió actuar “a menudo de manera secreta y silenciosa, precisamente porque, consciente de las situaciones concretas de ese complejo momento histórico, intuía que sólo de ese modo podía evitarse lo peor y salvar al mayor número posible de judíos”.

Si bien el total de los archivos vaticanos sobre Pío XII se desclasifican en el año 2014, es casi seguro que el Papa Ratzinger los haya leído y allanado el camino para su beatificación, aunque el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, señale que el proceso de beatificación haya evaluado la “vida cristiana” de Pío XII y no “el impacto histórico de todas sus decisiones operativas”.

(*) Periodista. Miembro de la Asociación de Prensa Extranjera

Email: sanchez-serra9416@hotmail.com /
Blog: http://rsanchezserra.blogspot.com/

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